Sevilla, 23 ago (EFE)
El soldado Alberto Linero Marchena, que se
identifica como el primer militar gay casado, ha denunciado hoy que ha
sido expulsado del Ejército del Aire "tras dos años de amenazas, abusos
y proposiciones dentro del Ejército".
Linero ha convocado una
rueda de prensa el próximo miércoles en Sevilla para dar a conocer que
el Boletín Oficial de la Defensa ha publicado su expulsión del Ejército
con fecha del próximo 1 de septiembre, estando de baja médica
psiquiátrica desde noviembre de 2009.
En septiembre de 2006,
Linero y Alberto Sánchez Fernández, también soldado destinado en la
base de Morón de la Frontera (Sevilla), se casaron en el Ayuntamiento
de Sevilla vestidos con el traje de gran gala del Ejército del Aire, en
la que se definió como la primera boda entre militares homosexuales
españoles.
La ceremonia fue oficiada por el alcalde de Sevilla,
Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), con asistencia de la concejal del
PP Evelia Rincón y unos cien invitados entre familiares y amigos,
además de varios militares compañeros de los novios.
En un
comunicado remitido a Efe, Linero explica hoy que en febrero de 2009,
la base aérea de Morón le solicitó una evaluación extraordinaria física
y psicológica, a pesar de que con anterioridad había pasado las pruebas
físicas de manera óptima.
Tras haberle realizado el
reconocimiento médico por parte de la unidad de psicología del Hospital
de San Fernando (Cádiz), se le consideró apto para el servicio, pero
sus superiores, "haciendo caso omiso a estos informes, le solicitan un
Tribunal Médico por psicología", que volvió a declararlo "apto",
explica en su comunicado.
Sin embargo, como consecuencia del
tiempo transcurrido en la práctica de la evaluación extraordinaria y
del Tribunal Médico, el soldado perdió el destino y cesó en la base de
Morón el 10 de julio de 2009.
Asegura que entonces se le realizó
un informe negativo para su exclusión del ejército por mal compañerismo
y falta de rendimiento en el trabajo durante el tiempo que no ejerció.
Linero
asegura en el comunicado que dicho informe fue redactado por un
superior ante la negativa del soldado a aceptar las proposiciones
sexuales de este, y dice que también fue acosado por un sacerdote de la
base.
Sostiene que denunció su situación en vía interna y "ante
la impotencia que sufría" decidió quitarse la vida, tras lo cual
recibió la baja médica por motivos psiquiátricos en noviembre de 2009,
situación en la que continúa.
Linero, que ofrecerá una rueda de
prensa en la Asociación de Transexuales de Andalucía, afirma que su
expulsión "es un caso de persecución por homofobia, abusos y maltrato
psicológico".